A raíz de una fuga de agua, se nos contacta para la inspección de una jácena principal sobre la que se soporta uno de los muros de carga de la finca. Bajo ella, hay un tabique divisorio de dos bajos.
La testa de la misma está fuertemente atacada por hongo de pudrición debido a humedades de larga duración. La fuga ha sido el detonante, aunque el daño ya estaba hecho.
También se pueden apreciar algunas fendas laterales que, al eliminar el yeso de su interior y al medirlas, se vio que eran de gran profundidad.

Primera inspección en la que se puede apreciar una degradación en la cabeza junto al pilar y bajante.


En esta vista se puede apreciar la notable degradación tanto de la cabeza como del pilar.
Saneamos la cabeza para dejar madera en buen estado libre de patología y reforzamos las cabezas de las vigas con fallos en las cabezas que apoyan sobre la jácena. Todo bien apuntalado por ambos lados del tabique. Antes de proceder a esta actuación, se realizó tratamiento químico protector en toda la jácena.

Limpiamos fendas para el posterior cosido y sellado con resinas.

El armado mediante varillas nos permitirá tener mucha mejor resistencia a cortante en el puente de unión de la reconstrucción al tiempo que consolida la unión madera-resina.


Se procede al encofrado para el posterior relleno de áridos de resinas epoxi por ambos lados.

Una vez fraguado el mortero epoxi, retiramos los encofrados.

Retacamos los apoyos de las vigas que no estaban en contacto con la jácena y reforzamos cabezas deterioradas.

Se ha recuperado mecánicamente la cabeza de la jácena.
Se retiran puntales, rellenamos con resinas las zonas irregulares y dejamos listo para el acabado del cliente.